¿Qué es una Dificultad de Aprendizaje?

 

Uno de los motivos de consulta más frecuentes es el de Dificultades de Aprendizaje (DA)

Se trata de situaciones de fracaso en el logro de aprendizajes esperables a cierta edad y con cierta estimulación.

Pero antes de hablar de las dificultades, debemos definir qué entendemos por Aprendizaje. Lo podemos considerar como un proceso de adquisición que las personas realizamos a lo largo de toda nuestra vida; adquisiciones que surgen de una exposición a la experiencia y a un ambiente estimulante. Estas adquisiciones se producen en cantidad y calidad acorde a la capacidad del individuo; esto es, en función de la etapa madurativa en la que se encuentre. Los aprendizajes deben ser pertinentes a la etapa evolutiva por la que transita el individuo.

Las causas de las DA son múltiples. Por ello el diagnóstico de las mismas no siempre resulta fácil.

Se pueden entender a las DA como  “…una alteración o retardo para adquirir nuevas funciones o conductas a partir de un estímulo, de la experiencia, o de la enseñanza adecuada”

Se trata, entonces, de que el niño o niña no adquiere los cambios en el comportamiento que se espera logran a cierta edad. Ese cambio en el comportamiento puede ser el logro de la lectura y escritura; la adquisición de conocimientos generales sobre su entorno; la capacidad para realizar operaciones matemáticas; la posibilidad de resolver problemas lógicos.

 

El Aprendizaje modifica al Cerebro

 

Resulta fundamental destacar que estos aprendizajes tienen características de estables en el tiempo por las modificaciones que se producen en el Cerebro del aprendiente. Se modifica, fundamentalmente, la estructura de las conexiones entre las neuronas, las llamadas Sinapsis. Se ha comprobado que, cuando realizamos aprendizajes, se modifican las conexiones entre las neuronas, haciéndose más “frondosas” y abundantes los puntos de conexión entre estas células nerviosas. Se mejora  y modifica la conectividad entre ellas.

La causa de estas DA siempre requiere de una exploración exhaustiva.

 

Diferentes tipos de Dificultades de Aprendizaje

 

En general, las DA se dividen en Primarias y Secundarias, dependiendo del origen del problema.

En primer lugar, la DA Primaria es aquella que “…se ve en el niño de inteligencia normal que ha tenido una estimulación adecuada, que está motivado para aprender, que no tiene problemas motores ni sensoriales que le impidan acceder y usar la información, y que establece una buena relación con el que le enseña”

Esto significa que en las DA Primarias se trata de alumnos de inteligencia normal, por lo que la causa no se justifica en algún tipo de deficiencia intelectual.

Debe tenerse en cuenta que el niño esté interesado en aprender, para lo cual resulta fundamental el apoyo y estímulo familiar; la valoración que su familia hace de sus logros académicos y de cómo el niño siente que sus padres valoran a la escuela, al liceo y a sus docentes.

Resulta fundamental que, cuando un niño presenta DA recurra a una valoración médica general con su pediatra. Esto es recomendable, pues algunas condiciones médicas pueden generar alteraciones cognitivas que repercuten negativamente en el aprendizaje. Además, siempre es conveniente una adecuada exploración de su visión, audición y habilidades motrices.  Muchas veces, a partir de su exploración, el pediatra realiza derivaciones a otros especialistas, como ser oftalmólogo, otorrinolaringólogo, neuropediatra, entre otros.

Si bien esta definición no lo menciona, para que se trate de una DA Primaria tampoco se deberían detectar problemas significativos de carácter emocional, afectivo, psiquiátrico. Muchos niños no logran avanzar en sus aprendizajes por razones afectivas, como podría ser situaciones de inmadurez emocional, dependencia excesiva de los adultos o sobreprotección parental. 

En síntesis, las DA Primarias NO tienen una causa aparente, detectable.

 

La Dislexia

 

La DA Primarias más conocida es la Dislexia.  Para entender mejor esta situación debemos aclarar qué entendemos por el proceso normal para luego hablar del alterado. ¿Qué significa leer? ¿Qué implica para nuestro cerebro el poder leer? La escritura, y consecuentemente la lectura, es un invento relativamente reciente en nuestra cultura. Llevamos alrededor de 5.000 años escribiendo y leyendo. Si no existiera la escritura, obviamente no existiría la dislexia. Por lo tanto, y como sucede con otras afecciones, la Dislexia es un producto de nuestra cultura. Además, se ha puesto en evidencia a partir de la universalización de la Escuela, como estructura educativa.

Alrededor del 5-7% de la población tiene algún tipo o grado de dislexia. No es un porcentaje menor. En Uruguay, por lo tanto, ¡habría al menos 160.000 disléxicos! Habrán notado que en mi cálculo incluí niños, adolescentes y adultos. Y esto se justifica pues la Dislexia es una condición crónica. Significa, entonces, que la persona no deja de ser disléxica porque es adulta; lo que sucede es que la presentación es diferente e, inclusive, la persona pudo haber encontrado mecanismos de compensación. O, en el mejor de los casos, haber recibido un tratamiento profesional adecuado y oportuno. Puede considerarse como una incapacidad específica del lenguaje, neurobiológica en sus orígenes, que se caracteriza por dificultades con el reconocimiento fluido y/o preciso de las palabras y por habilidades débiles de deletreo y de codificación.

 

Otras Dificultades de Aprendizaje

 

Dentro de las DA Primarias también se encuentra la Discalculia. La Discalculia es un trastorno que afecta a la correcta adquisición de las habilidades numéricas y de cálculo. Afecta entre el 4 y 6% de la población infantil. A pesar de ser casi tan frecuente como la Dislexia, su diagnóstico suele ser menos habitual. 

Otras DA primarias son el Déficit Atencional (sobre el que escribimos en otro apartado de esta página), las Dispraxias, Disgnosias, Dismnesias, entre otras.

 

Por otra parte, las DA secundarias son aquellas que, como su nombre lo indica, son consecuencia (o secundarias) a otra condición, por ejemplo, problemas emocionales, psiquiátricos, deficiencias sensoriales, etc. Estas son las DA más frecuentes.

Estas pueden presentarse como una Dislexia y no serlo; o como un Déficit Atencional sin serlo.

Por esta razón resulta imprescindible un adecuado diagnóstico para no errar en los tratamientos sugeridos ni en las expectativas a tener sobre la evolución de la dificultad.